
viernes, 14 de septiembre de 2007
"Mi lanzamiento en Barcelona es más conocido que Cobi"

Un verano con la orqueta; Bisbal empezó igual

jueves, 6 de septiembre de 2007
Los bien vestidos
La Casa Blanca estadounidense es un lugar, aparte de libre de humos, libre de chanclas, pantalones cortos, vaqueros, zapatillas de deporte, minifaldas, camisetas veraniegas, de tirantes o de mangas, tops, o flip-flops, nombre inglés onomatopéyico para designar a las famosas chanclas. Se ha hecho público, según el diario El País, mediante un cartel en la misma puerta de la señorial casa. Y ahora lo único que nos queda es preguntarnos, ¿cómo se vestirán Jenna y Barbara, las hijas de George Bush, cuando estén por casa? Suponiendo que las zapatillas de estar por casa estén permitidas, ¿se sentirán algo cohibidas con este tipo de prohibiciones? Esta norma, que intenta llevar “a la normalidad” que supuestamente se había perdido en la época del presidente Clinton, según un empleado de la Administración, se tendrá que cumplir independientemente de las condiciones climatológicas que se produzcan, por lo que el mismo presidente puede estar asadito de calor, pero sin perder la compostura en la forma de vestir. Será común, posiblemente, a partir de ahora, no verle pasear por los jardines y quedarse en casa con el fresquito del aire acondicionado, ya sea en chanclas o en botas de montaña. La norma incumbe tanto a los empleados como a los visitantes. Quizá esto conlleve que la gente deje de ir a ver la Casa Blanca en verano, aunque sólo se pueda visitar desde la calle y pegados a la verja exterior de los jardines, por lo que la casa, aunque sea grande, se intuye más que se ve y hay que tener un zoom en la cámara bien potente para que tus familiares se crean que has estado allí. De todas formas, si la gente que te sale de extranjis en la foto aparece con jersey, y has ido en las vacaciones de verano, pues hay un poco de duda, la verdad. En fin, la norma es cierta y se debe respetar al igual que en muchos centros religiosos donde no se permiten camisetas de tirantes o las prendas por encima de la rodilla. Hay que ver que en Washington sean más restrictivos.
Al trote de campamento
Duermen en tiendas de campaña, montan a caballo todos los días, practican mucho deporte y conviven mientras aprenden manualidades. Así, a cualquiera le encantaría irse de campamento. Estos chicos y chicas disfrutan de la naturaleza muy cerca de Alcalá.
Un campamento no es sólo el momento en el que los padres pueden descansar de sus hijos, también puede ser divertido para los niños si las actividades que se proponen son emocionantes. En Las Cadenas, la escuela de equitación de Camarma de Esteruelas, llevan doce veranos con esta actividad hípica.
Las edades de los niños son entre los 6 y los 16 años, aunque esto no influye a la hora de montar a caballo porque se organizan por niveles y aprenden practicando la hípica diariamente. Según cuenta Belén Briones, profesora del centro, “cuando empiezan de nuevo las clases en septiembre, se les nota mucho que han estado en el campamento, porque evolucionan en conocimientos teóricos y prácticos”. No es necesario saber montar para apuntarse. Recomiendan que los niños reciban alguna clase previa para que, llegado el momento, no les de miedo, pero “lo más importante es que les gusten los caballos”, comenta Belén.
Las actividades del campamento son las habituales, además de montar a diario en los caballos de la escuela, los chavales practican deporte, juegan y aprenden talleres con la ayuda de monitoras tituladas en tiempo libre. “Por la mañana, mientras unos montan a caballo, los demás se quedan ensayando teatro, cantando, tintando camisetas...lo que les toque cada día. Por la tarde y después de la cena las actividades se preparan para todo el grupo, y se suele hacer más deporte”, cuenta Belén mientras sujeta un caballo en la pista donde practican.
La finalidad de las clases de equitación teóricas, según explica Belén, es conocer más acerca del mundo del caballo y “no sólo subirse y bajarse sino también saber tratarlo”. A los niños les interesa conocer cómo se cuidan los equinos y poder, por ellos mismos, limpiarlos, lavarlos y equiparlos con montura y cabezada. Toda esta preparación puede servirles para el momento de ocuparse de su propio animal y como curso de formación de futuros amantes del caballo y posibles jinetes, profesores o mozos de cuadra, oficios que ya les interesan.
Sus familias pueden disfrutar del resultado del entrenamiento en la exhibición que ofrecen el sábado, último día de la primera quincena, en la que se entregan diplomas y, nerviosos pero animados por la música que les acompaña, representan una reprise de doma, que consiste en dirigir al caballo por grupos de jinetes y realizar ejercicios a caballo mientras trotan y galopan en la pista.
En la primera mitad del mes, los 34 niños apuntados duermen en tiendas de campaña y hacen todas las comidas en el centro hípico. Para la segunda quincena de julio que comienza el próximo lunes 16, la programación es de colonias, para las que aún hay plazas libres y en las que los niños pasan el día en Las Cadenas pero duermen en casa. Para contactar se puede llamar al 91 885 70 93.
Un campamento es un período divertido para hacer amigos y compartir vivencias. En este caso, acuden para disfrutar de su animal favorito, el caballo. Repiten cada año hasta que sus padres les envían a aprender idiomas.
Milímetro de tierra
Por si alguien se quiere ir de vacaciones este verano al continente americano, que sepa que el vuelo desde aquí tardará todavía más. Esto se debe, sin lugar a dudas, a que se están separando ambos territorios a una velocidad de 18 milímetros al año, nada que ver con los 40 kilómetros por hora a los que están limitados los complutenses motorizados. La Tierra modifica su estructura; estos procesos se dan desde su creación pero la alarma es ahora porque los científicos investigan si estos bailes tienen algo que ver con que los mares eleven su nivel por el cambio climático. Lo han descubierto por unos científicos de Bonn, Alemania, mediante unas mediciones invisibles que consisten en ondas de radio desde el espacio hacia casi 400 puntos de la superficie terrestre, donde se recoge la información: nuestro planeta es últimamente más pequeño, concretamente 5 milímetros. Esperando que no nos pase como a Plutón, que ya no es planeta, y viendo que el diámetro de La Tierra disminuye, ojalá que no se haga cierto el mal chiste de “si La Tierra es redonda y la llamamos planeta; si fuera plana, ¿se llamaría redondeta?” Lo cierto es que ahora somos más pequeños, es decir, un mini-punto del Universo aún más diminuto que antes y que esto, con el calor, influye. Parece un valor insignificante pero preocupan mucho más estas conclusiones teniendo en cuenta que los dedos de las manos en verano se hinchan, ¡La Tierra va en contra de que nos valgan los anillos!
Conducir en sólo 7 días
Cursos intensivos teóricos para empezar las prácticas El aire acondicionado del coche es una forma de paliar el calor del verano. Los cursos intensivos de la autoescuela del barrio pueden convertirse en una forma de sacarse el carné más rápida que durante el resto del año. El permiso de conducir suele ser un proyecto aburrido, especialmente la parte teórica. Aunque actualmente es más sencillo y asequible que anteriormente, las autoescuelas buscan fórmulas para facilitar a sus alumnos la tarea.Para obtener el permiso de conducción de la clase B, el más común y referido principalmente a los vehículos de menos peso, se debe aprobar una prueba teórica de 30 preguntas, se modifica el modelo antiguo de 40 cuestiones, y se realiza de una forma más fácil ya que se eliminan las preguntas enrevesadas. Es habitual que los alumnos no acudan a las clases de forma presencial, ya que tráfico tiene elaborados unos 20 test, de los que saca las preguntas para el examen, por lo que los alumnos se estudian las preguntas más que comprenden la teoría.
Una vez superado el test escrito, la duración de la parte práctica depende de la destreza del alumno y de la suerte que tenga el día que se examine.
En verano es posible agilizar estos trámites mediante los cursos intensivos que se imparten en la autoescuela López. Existen tres modalidades por las que se puede, incluso durante los meses de julioy agosto, recibir clases teóricas cuatro horas al día y presentarse a examen a la semana de matricularse, dos horas al día durante dos semanas o cuatro horas de los sábados, para la gente que no disponga de tiempo entre semana.
Los precios de estos cursos teóricos intensivos oscilan entre los 100 y los 120 euros y se ofrecen principalmente durante el mes de julio y agosto en horarios sobre todo de tarde, pero también por la mañana y de forma combinada con las clases de duración y periodicidad habitual: una hora y hasta que el alumno está preparado para presentarse al test.
La Dirección General de Tráfico (DGT) cierra en agosto pero, según cuenta Antonio Arjona, director de Autoescuelas López, las clases continúan en verano, ya que “en agosto podemos preparar a los alumnos para que cuando en septiembre empiecen los exámenes, inmediatamente puedan aprobar y comenzar a conducir”.
Los servicios interactivos habituales tampoco se cierran por vacaciones. “Los alumnos pueden acceder a los ordenadore en las aulas y a Internet, donde el acceso a la información es libre y los alumnos tienen una cuenta y una clave para acceder a los test que quieran practicar”, añade Beatriz González, secretaria de la autoescuela. Disponen en el ordenador de un programa en el que pueden estudiar el teórico, repasar o hacer test en la autoescuela sin necesidad de adaptarse a los horarios de clase, sólo a los de apertura del centro.
A pesar de esta oferta intensiva, según Antonio, “la gente se plantea el carné como un proyecto para un tiempo largo”, por lo que el índice de nuevos alumnos no se dispara en la época estival sino en septiembre y a principios de año. Los jóvenes que quieren aprovechar estos meses libres son los que más acceden a esta modalidad de clases una vez acabado el esfuerzo de la rutina.