La lluvia de estrellas es el plan del domingo por la noche
Las Perseidas llegarán la noche del domingo y serán vistas sobre todo en el hemisferio norte, donde la temporada estival y la Luna facilitarán la visión. Además, hoy (10 de agosto de 2007) el Sol sale a las 7: 19 de la mañana y se pone a las 21: 21 de la noche. Ocurre todos los días, incluso cuando se está de vacaciones, pero organismos como la sede del Observatorio Astronómico Nacional, situada en Alcalá de Henares, se encargan de divisar el funcionamiento de estos astros casi desconocidos.
¿Sabía que lo que brillan son las estrellas pero que los planetas no lo hacen? ¿Qué la primera luz que se ve en la noche es el planeta Venus, y que cumple los deseos si coincide que se es el primero en verla? ¿Conocía que el extremo de la Osa Mayor, constelación que indica el norte, es la Estrella Polar? ¿Que aquellas estrellas que forman una línea en la constelación de Orión son Bellatrix, Betelgeuse y Rigel? ¿Se perdió la misión del telescopio espacial Hubble? ¿No pudo ver el eclipse de hace dos años?
Cada verano se puede volver la mirada hacia arriba y contemplar las Lágrimas de San Lorenzo, es decir, una lluvia de estrellas llamada las Perseidas, que se producirá en la madrugada del próximo domingo al lunes, aunque San Lorenzo sea el día 10. Para verlas, es recomendable alejarse de las zonas urbanas, para lo que se organiza entre los interesados complutenses una cita en Pioz para reunirse a disfrutar del cielo. Esta lluvia de estrellas consiste en pequeñas partículas de polvo cósmico que se desintegran, producidas por la estela del cometa Swift-Tuttle, que pasa cada más de 100 años.
Las Perseidas, que se llaman así por la constelación Perseo en la que se producen, se convierten así en una de las mayores lluvias de estrellas que se pueden ver en el hemisferio norte, aunque las Gemínidas y las Cuadrántidas, que se dan en diciembre y enero respectivamente, son también acontecimientos estelares espectaculares, pero al ser en invierno no reúnen el mismo interés.
Con el verano, el buen tiempo permite darse este tipo de lujos nocturnos. El inicio de la estación estival se establece por convenio en el día en que el Sol alcanza una mayor altura sobre el horizonte, que coincide con el día más largo del año y que se diferencia en casi seis horas con el más corto, el 22 de diciembre. Correspondió al 21 de junio en la parte norte de La Tierra, ya que a lo largo del siglo XXI sólo podrá ser entre el 20 y el 23 de ese mes. Sin embargo, el último día en que se disfrutará del verano será el próximo 23 de septiembre. En esta época se produce también, aunque resulte algo contradictorio, el afelio, es decir, el momento del año en el que la Tierra y el Sol están más separados.
Organismos como el Observatorio Astronómico Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional, tienen su sede en Alcalá. Desde 1995, este edificio localizado en el Campus de la Universidad, cuenta con personal investigador, parte de la Biblioteca del Observatorio y un centenario pero restaurado telescopio ecuatorial de Grubb, que fue adquirido con ocasión de una serie de eclipses de Sol que iban a poder ser vistos en la Península Ibérica, entre 1900 y 1912, conocidos como los eclipses españoles.
No es necesario un telescopio tan potente, uno menor o unos prismáticos grandes permiten ver el relieve de la Luna, sus nuevos accidentes orográficos, la franja que es la vía Láctea o las lunas más brillantes de Júpiter.
Las Perseidas llegarán la noche del domingo y serán vistas sobre todo en el hemisferio norte, donde la temporada estival y la Luna facilitarán la visión. Además, hoy (10 de agosto de 2007) el Sol sale a las 7: 19 de la mañana y se pone a las 21: 21 de la noche. Ocurre todos los días, incluso cuando se está de vacaciones, pero organismos como la sede del Observatorio Astronómico Nacional, situada en Alcalá de Henares, se encargan de divisar el funcionamiento de estos astros casi desconocidos.
¿Sabía que lo que brillan son las estrellas pero que los planetas no lo hacen? ¿Qué la primera luz que se ve en la noche es el planeta Venus, y que cumple los deseos si coincide que se es el primero en verla? ¿Conocía que el extremo de la Osa Mayor, constelación que indica el norte, es la Estrella Polar? ¿Que aquellas estrellas que forman una línea en la constelación de Orión son Bellatrix, Betelgeuse y Rigel? ¿Se perdió la misión del telescopio espacial Hubble? ¿No pudo ver el eclipse de hace dos años?
Cada verano se puede volver la mirada hacia arriba y contemplar las Lágrimas de San Lorenzo, es decir, una lluvia de estrellas llamada las Perseidas, que se producirá en la madrugada del próximo domingo al lunes, aunque San Lorenzo sea el día 10. Para verlas, es recomendable alejarse de las zonas urbanas, para lo que se organiza entre los interesados complutenses una cita en Pioz para reunirse a disfrutar del cielo. Esta lluvia de estrellas consiste en pequeñas partículas de polvo cósmico que se desintegran, producidas por la estela del cometa Swift-Tuttle, que pasa cada más de 100 años.
Las Perseidas, que se llaman así por la constelación Perseo en la que se producen, se convierten así en una de las mayores lluvias de estrellas que se pueden ver en el hemisferio norte, aunque las Gemínidas y las Cuadrántidas, que se dan en diciembre y enero respectivamente, son también acontecimientos estelares espectaculares, pero al ser en invierno no reúnen el mismo interés.
Con el verano, el buen tiempo permite darse este tipo de lujos nocturnos. El inicio de la estación estival se establece por convenio en el día en que el Sol alcanza una mayor altura sobre el horizonte, que coincide con el día más largo del año y que se diferencia en casi seis horas con el más corto, el 22 de diciembre. Correspondió al 21 de junio en la parte norte de La Tierra, ya que a lo largo del siglo XXI sólo podrá ser entre el 20 y el 23 de ese mes. Sin embargo, el último día en que se disfrutará del verano será el próximo 23 de septiembre. En esta época se produce también, aunque resulte algo contradictorio, el afelio, es decir, el momento del año en el que la Tierra y el Sol están más separados.
Organismos como el Observatorio Astronómico Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional, tienen su sede en Alcalá. Desde 1995, este edificio localizado en el Campus de la Universidad, cuenta con personal investigador, parte de la Biblioteca del Observatorio y un centenario pero restaurado telescopio ecuatorial de Grubb, que fue adquirido con ocasión de una serie de eclipses de Sol que iban a poder ser vistos en la Península Ibérica, entre 1900 y 1912, conocidos como los eclipses españoles.
No es necesario un telescopio tan potente, uno menor o unos prismáticos grandes permiten ver el relieve de la Luna, sus nuevos accidentes orográficos, la franja que es la vía Láctea o las lunas más brillantes de Júpiter.