‹‹No sólo uniforme para los empleados, sino también para los visitantes››
La Casa Blanca estadounidense es un lugar, aparte de libre de humos, libre de chanclas, pantalones cortos, vaqueros, zapatillas de deporte, minifaldas, camisetas veraniegas, de tirantes o de mangas, tops, o flip-flops, nombre inglés onomatopéyico para designar a las famosas chanclas. Se ha hecho público, según el diario El País, mediante un cartel en la misma puerta de la señorial casa. Y ahora lo único que nos queda es preguntarnos, ¿cómo se vestirán Jenna y Barbara, las hijas de George Bush, cuando estén por casa? Suponiendo que las zapatillas de estar por casa estén permitidas, ¿se sentirán algo cohibidas con este tipo de prohibiciones? Esta norma, que intenta llevar “a la normalidad” que supuestamente se había perdido en la época del presidente Clinton, según un empleado de la Administración, se tendrá que cumplir independientemente de las condiciones climatológicas que se produzcan, por lo que el mismo presidente puede estar asadito de calor, pero sin perder la compostura en la forma de vestir. Será común, posiblemente, a partir de ahora, no verle pasear por los jardines y quedarse en casa con el fresquito del aire acondicionado, ya sea en chanclas o en botas de montaña. La norma incumbe tanto a los empleados como a los visitantes. Quizá esto conlleve que la gente deje de ir a ver la Casa Blanca en verano, aunque sólo se pueda visitar desde la calle y pegados a la verja exterior de los jardines, por lo que la casa, aunque sea grande, se intuye más que se ve y hay que tener un zoom en la cámara bien potente para que tus familiares se crean que has estado allí. De todas formas, si la gente que te sale de extranjis en la foto aparece con jersey, y has ido en las vacaciones de verano, pues hay un poco de duda, la verdad. En fin, la norma es cierta y se debe respetar al igual que en muchos centros religiosos donde no se permiten camisetas de tirantes o las prendas por encima de la rodilla. Hay que ver que en Washington sean más restrictivos.
jueves, 6 de septiembre de 2007
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1 comentario:
Voy ha hacerte por un lado un poco la puñeta y por otro ponerme de acuerdo contigo.
Lo primero, si se pide uniforme para empleados y visitantes, ¿no se supone que Jorgito Bush y sus alcohólicas hijas son las inquilinas de la casa impoluta? No estaría de más que alguno se asara de calor, o que se volvieran a comer galletas en esa casa.
En segundo lugar, en un viaje tuve el gusto de ver el cartel en una iglesia que rezaba "¡¡RESPETA LA CASA DE DIOS!! ¡¡DIGNIDAD EN EL VESTIR!!"
Y luego que por qué no voy a misa.
Un saludo y felicidades por el blog. Ya estoy preparando un vínculo.
Néstor García
www.deformacionprofesional.org
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