Cursos intensivos teóricos para empezar las prácticas El aire acondicionado del coche es una forma de paliar el calor del verano. Los cursos intensivos de la autoescuela del barrio pueden convertirse en una forma de sacarse el carné más rápida que durante el resto del año. El permiso de conducir suele ser un proyecto aburrido, especialmente la parte teórica. Aunque actualmente es más sencillo y asequible que anteriormente, las autoescuelas buscan fórmulas para facilitar a sus alumnos la tarea.Para obtener el permiso de conducción de la clase B, el más común y referido principalmente a los vehículos de menos peso, se debe aprobar una prueba teórica de 30 preguntas, se modifica el modelo antiguo de 40 cuestiones, y se realiza de una forma más fácil ya que se eliminan las preguntas enrevesadas. Es habitual que los alumnos no acudan a las clases de forma presencial, ya que tráfico tiene elaborados unos 20 test, de los que saca las preguntas para el examen, por lo que los alumnos se estudian las preguntas más que comprenden la teoría.
Una vez superado el test escrito, la duración de la parte práctica depende de la destreza del alumno y de la suerte que tenga el día que se examine.
En verano es posible agilizar estos trámites mediante los cursos intensivos que se imparten en la autoescuela López. Existen tres modalidades por las que se puede, incluso durante los meses de julioy agosto, recibir clases teóricas cuatro horas al día y presentarse a examen a la semana de matricularse, dos horas al día durante dos semanas o cuatro horas de los sábados, para la gente que no disponga de tiempo entre semana.
Los precios de estos cursos teóricos intensivos oscilan entre los 100 y los 120 euros y se ofrecen principalmente durante el mes de julio y agosto en horarios sobre todo de tarde, pero también por la mañana y de forma combinada con las clases de duración y periodicidad habitual: una hora y hasta que el alumno está preparado para presentarse al test.
La Dirección General de Tráfico (DGT) cierra en agosto pero, según cuenta Antonio Arjona, director de Autoescuelas López, las clases continúan en verano, ya que “en agosto podemos preparar a los alumnos para que cuando en septiembre empiecen los exámenes, inmediatamente puedan aprobar y comenzar a conducir”.
Los servicios interactivos habituales tampoco se cierran por vacaciones. “Los alumnos pueden acceder a los ordenadore en las aulas y a Internet, donde el acceso a la información es libre y los alumnos tienen una cuenta y una clave para acceder a los test que quieran practicar”, añade Beatriz González, secretaria de la autoescuela. Disponen en el ordenador de un programa en el que pueden estudiar el teórico, repasar o hacer test en la autoescuela sin necesidad de adaptarse a los horarios de clase, sólo a los de apertura del centro.
A pesar de esta oferta intensiva, según Antonio, “la gente se plantea el carné como un proyecto para un tiempo largo”, por lo que el índice de nuevos alumnos no se dispara en la época estival sino en septiembre y a principios de año. Los jóvenes que quieren aprovechar estos meses libres son los que más acceden a esta modalidad de clases una vez acabado el esfuerzo de la rutina.
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