
La carretera M-119 sale de
Alcalá de Henares con destino
Camarma de Esteruelas y después continúa su trayecto por muchos pueblos más, como Valdeavero o Torrejón del Rey. Es una de las más transitadas de la zona y noticia estas últimas semanas por ser testigo de siete muertes. En definitiva, carretera de un carril para cada sentido, con atascos todas las mañanas para acceder desde ella a la N-II (E–90, que une Madrid con Zaragoza) y a la moderna R–2. Además, la M-119 ha sido recientemente asfaltada, ensanchándola un poco, para lo que han estado paralizando el tráfico y formando retenciones durante meses. Una vez asfaltada, la pobre sufre todavía baches en los accesos a sus rotondas y ahora que se han quitado los hoyos que presentaba, los coches circulan a más velocidad por ella, lo que aumenta el peligro de accidente y de quedarse atascado en los lados de la carretera, zonas con mucha pendiente (como se puede observar en los fotografías siguientes) y sin arcén.
A través de esta carretera, por tanto, se llega a la Nacional, que además lleva a la estación de
La Garena de Cercanías
RENFE, usada al día por centenares de personas, al único
Corte Inglés de Alcalá de Henares, a la Radial y a otras carreteras convencionales como la de Daganzo o Loeches, en este caso, como única forma de acceso desde Camarma.
Hasta llegar a Camarma, hay varios polígonos industriales. El más nuevo es
La Raya, con, por ejemplo, un almacén de la empresa Alcampo. El otro es
Alcamar, con empresas como
Armacentro S.A.,
Movesa S.A. y
CristalSol, dedicados a la construcción con hormigón armado, metalurgia y siderurgia y carpintería de aluminio, respectivamente. Hay mucha más actividad, porque además de pasar por aquí todos los ciudadanos que quieran ir a pueblos más alejados y estos impresionantes camiones de hierro, hay una escuela de equitación en la zona,
Las Cadenas (mencionada ya en otras entradas) a la que acuden a la semana unos 500 personas entre alumnos y clientes.
El tráfico en la carretera es constante y abundante. Los atascos por la mañana son diarios y la desesperación de los usuarios va en aumento. Lo peor es que no sólo es eso lo que sube, sino que también se suman los fallecidos en esta carretera. En menos de un mes, siete personas han muerto en tres accidentes distintos. La información del
Diario de Alcalá en su página web (de la cual están extraídas las fotograías de los accidentes) dice así: “El pasado fin de semana una nueva colisión provocó la muerte de dos personas en el mismo punto en la que hace un mes perdieron la vida otras cuatro. El choque frontal (…) entre Camarma y Valdeavero, provocó la muerte de una mujer de 58 años, G.C.M., que iba en el asiento de atrás del primer vehículo, que pereció casi en el acto; y de un joven de 19 años, S.P.V., que tuvo que ser rescatado por los bomberos al quedar atrapado en el amasijo de hierros, aunque murió en el traslado al hospital. El marido de la fallecida, J.J.P.B., de 58 años, ingresó en el hospital La Paz en estado grave, mientras que su hija, de 12 años, sólo sufrió lesiones leves. Es el tercer accidente mortal que se registra en menos de 40 días en el mismo tramo de la M-119.”
Era la información sobre el último de los accidentes, pero continúa así: “El 2 de octubre pasado cuatro trabajadores de origen rumano murieron en un siniestro similar y los cuatro varones, de entre 20 y 30 años, fallecieron al colisionar frontalmente con el vehículo conducido por una mujer, de 34, que resultó herida grave en el accidente. (…) Sus cadáveres quedaron atrapados en el automóvil, por lo que los bomberos procedieron a rescatarles. Una semana antes perdió la vida un hombre de 23 años en un accidente con otros tres heridos graves y uno herido leve en una colisión frontal entre un turismo y una furgoneta. El conductor del turismo, M. A. O. A. un varón guineano, falleció en el acto mientras que los hombres que viajaban en la furgoneta sufrieron lesiones de diversa consideración. El más grave tenía entre 35 y 40 años y sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y otro traumatismo abdominal.”
A pesar de todos estos datos, la Comunidad de Madrid, responsable de las obras públicas en las carreteras convencionales como ésta, continúa en su postura que defiende que el tráfico no es el suficiente para el desdoblamiento de la carretera, para el que, en mi opinión hay espacio suficiente, y que no es un punto negro. Se dedica a tapar las muertes con asfalto nuevo y no se da cuenta de que los baches todavía están debajo.
Jimena Ortiz.